domingo, 19 de septiembre de 2010

EXHORTACIÓN AL MORIBUNDO A QUE PRONUNCIE: LA ILLAHA ILLALLAH (NO HAY MÁS DIOS QUE ALLAH)



EXHORTACIÓN AL MORIBUNDO A QUE PRONUNCIE: LA ILLAHA ILLALLAH (NO HAY MÁS DIOS QUE ALLAH)






Abu Sa’id Al-Judri relató: 

“El Mensajero de Allah (BP) dijo: ‘Exhortad a vuestros moribundos a pronunciar: la illaha illallah’”.

Este hadiz ha sido transmitido por Sulaiman ibn Bilal con la misma cadena de transmisores.


Abu Hurayrah relató: “El Mensajero de Allah (BP) dijo: 
‘Exhortad a vuestros moribundos a pronunciar: La illaha illallah’”.


SAHIH MUSLIM Vol. II, número I


Del Imam Abi Al Husayn Muslim bin Al-Hayyay Al-Qushayri Al-Nisaburi

LO QUE SE DICE EN TIEMPO DE DESGRACIA


LO QUE SE DICE EN TIEMPO DE DESGRACIA

Umm Salamah relató: 
“Escuché al Mensajero de Allah (BP) decir: ‘Si un musulmán cuando le sucede una desgracia dice lo que Allah le ordenó: Ciertamente pertenecemos a Allah y ciertamente a Él regresaremos, ¡Allahumma! Recompénsame por mi desgracia y dame en su lugar algo mejor; Allah le dará algo mejor en su lugar’ Cuando murió Abu Salamah (su esposo) dije: ¿Qué musulmán es mejor que Abu Salamah? Su familia fue la primera en emigrar con el Mensajero de Allah (BP). Luego dije las palabras (que Allah ordenó, entonces Allah me dio en su lugar al Mensajero de Allah (BP). El Mensajero de Allah (BP) me envió a Hatib ibn Abu Balta’a con la propuesta de matrimonio, entonces le dije: Tengo una hija y soy celosa y él (el Profeta) dijo: ‘Respecto a su hija rogaremos a Allah para que ya no necesite tanto de ella, y rogaré a Allah que la libre de sus celos’”.

SAHIH MUSLIM Vol. II, número II
Del Imam Abi Al Husayn Muslim bin Al-Hayyay Al-Qushayri Al-Nisaburi

QUE SE DEBE DECIR AL LADO DEL ENFERMO Y DEL MUERTO


QUE SE DEBE DECIR AL LADO DEL ENFERMO Y DEL MUERTO

Umm Salamah relató: “El Mensajero de Allah (BP) dijo: 
‘Si visitáis al enfermo o al muerto suplicad el bien ya que los ángeles dicen: Amin, a todo lo que decís’. Cuando murio Abu Salamah fui al Profeta (BP) y le dije: ¿Mensajero de Allah! Ha muerto Abu Salamah, me dijo: ‘Di: ¡Allahumma! Perdóname y perdónalo y dame un mejor sustituto’. Lo dije y Allah me dio en su lugar alguien mejor que él, Muhammad (BP)”.

SAHIH MUSLIM Vol. II, número III
Del Imam Abi Al Husayn Muslim bin Al-Hayyay Al-Qushayri Al-Nisaburi

CERRAR LOS OJOS DEL MUERTO Y LOS RUEGOS AL VISITARLO

CERRAR LOS OJOS DEL MUERTO Y LOS RUEGOS AL VISITARLO


Umm Salamah relató: 
“El Mensajero de Allah (BP) fue a lo de Abu Salamah (cuando este murió) y sus ojos estaban abiertos y fijos, entonces se los cerró y luego dijo: ‘Ciertamente cuando el espíritu parte de la mirada lo sigue’. Entonces algunos entre su familia lloraron, y él dijo: ‘No roguéis para vosotros sino el bien ya que los ángeles dicen: Amin, a lo que decís’. Luego dijo: ‘¡Allahumma! Perdona a Abu Salamah, eleva su grado entre los rectamente guiados, garantízale un sucesor entre sus descendientes que permanezca, perdónanos a nosotros y a él, oh Señor del Universo, haz su tumba espaciosa y pon luz en ella’”.

Jalil Al-Hadha transmitió este hadiz con la misma cadena excepto que dice: 
“Que seas Tu quien cuide lo que él deja”, y dijo: “¡Allahumma! Expándele su tumba”, y no dice: “Haz su tumba espaciosa”. Y Jalil Al Hadha dice: “Y rogó por una sexta cosa que he olvidado”.

Abu Hurayrah relató: El Mensajero de Allah (BP) dijo: 
‘¿No veis que cuando el hombre muere deja sus ojos fijos y abiertos?’. Dijeron: ’Si’. Dijo: ‘Esto es por que la mirada sigue al alma (cuando parte)’”.

Este hadiz ha sido narrado bajo la autoridad de Al-Ala con la misma cadena de transmisores.


SAHIH MUSLIM Vol. II, número IV
Del Imam Abi Al Husayn Muslim bin Al-Hayyay Al-Qushayri Al-Nisaburi

EL LLANTO POR LOS MUERTOS

EL LLANTO POR LOS MUERTOS



Umm Salamah relató: 



“Cuando murió Abu Salamah me dije: Extranjera y en una tierra extraña, lo lloraré con un llanto que dará que hablar y me preparé para llorar por él cuando llegó una mujer de la parte alta de la ciudad que quería ayudarme (en los llantos) y que se había encontrado con el Mensajero de Allah (BP) quién le había dicho: ‘¿Quieres hacer entrar a Shaitan en una casa de la que Allah lo expulsó dos veces?’. Entonces controlé mi llanto y no lloré”.

Usama ibn Zayd relató: 



“Estábamos en lo del Profeta (BP) cuando una de sus hijas lo mandó a llamar informándolo que su niño o su hijo se estaba muriendo, entonces (el Profeta) le dijo al mensajero (de su hija): ‘Vuelve con ella e infórmala que ciertamente a Allah le pertenece lo que se ha llevado y lo que El ha dado, y que El ha determinado un tiempo para todas las cosas, ordénale que sea paciente y busque la recompensa (de Allah)’. El mensajero volvió y dijo: ‘Ella ha jurado que irías con ella’. Entonces el Profeta (BP) se levantó y se levantaron con él Sa’d ibn Ubada y Muád ibn Yabal y yo fui con ellos. El niño fue levantado hacia él y su alma estaba inquieta como si estuviera en un odre, entonces sus ojos (del Profeta) se llenaron de lágrimas y Sa’d le dijo: ‘¿Qué es esto? ¡Mensajero de Allah!’ Dijo: ‘Esto es misericordia que Allah ha puesto en el corazón de Sus siervos, y Allah es misericordioso con aquellos de entre Sus siervos que son misericordiosos’”.

Este hadiz ha sido transmitido por otra cadena de transmisores bajo la autoridad de ‘Asim Al-Ahual.

Abdullah ibn ‘Umar relató: 


Sa’d ibn Ubada se quejó de su enfermedad, entonces el Mensajero de Allah (BP) fue a visitarlo con ‘Abdu Rahman ibn ‘Awf, Sa’d ibn Abi Waqqas y Abdullah ibn Mas’ud, y cuando entró lo encontró desvanecido y dijo: ‘¿Ha muerto?’, dijeron: ‘¡No, Mensajero de Allah!’ Entonces el Mensajero de Allah (BP) también comenzaron a llorar y dijo: ‘Escuchad, ciertamente Allah no castiga por las lágrimas que derrama el ojo ni por la tristeza del corazón, sino que castiga por esto (y señaló su lengua) o es misericordioso’”.


SAHIH MUSLIM Vol. II, número V

Del Imam Abi Al Husayn Muslim bin Al-Hayyay Al-Qushayri Al-Nisaburi

VISITA AL ENFERMO

VISITA AL ENFERMO

Abdullah ibn ‘Umar relató: “Estábamos sentados con el Mensajero de Allah (BP) cuando llegó un hombre de los Ansar y lo saludó, luego el ansari se quiso marchar y, entonces, el Mensajero de Allah (BP) le dijo: ‘¡mi hermano Ansar! ¿Cómo está mi hermano Sa’d ibn Ubada?’ Dijo: Mejor, y dijo el Mensajero de Allah (BP): 

‘¿Quién de vosotros lo quiere visitar?’. Se levantó y nos levantamos con él; éramos más de diez personas, no teníamos zapatos, ni calcetines, ni capuchas, ni camisas. Caminamos por la tierra desnuda hasta llegar a él (a Sa’d), entonces su gente se apartó de su alrededor hasta que el Mensajero de Allah (BP) y sus Compañeros se le acercaron”.

 SAHIH MUSLIM Vol. II, número VI

Del Imam Abi Al Husayn Muslim bin Al-Hayyay Al-Qushayri Al-Nisaburi

PACIENCIA EN LA DESGRACIA AL RECIBIR EL PRIMER GOLPE



PACIENCIA EN LA DESGRACIA AL RECIBIR EL PRIMER GOLPE




Anas ibn Malik relató: 


“El Mensajero de Allah (BP) dijo: ‘Paciencia en el primer golpe’”.

Anas ibn Malik relató que el Mensajero de Allah (BP) fue a una mujer que lloraba por (la muerte de) su hijo y le dijo: 



“Teme a Allah y ten paciencia”. Ella dijo: “¡Tu no has tenido mi desgracia!” . Y  cuando él se iba le dijeron: “Es el Mensajero de Allah (BP)”. Entonces ella sintió que se moría y se fue a su puerta, no encontró guardianes en ella y dijo: “¡Mensajero de Allah! No te reconocí”. Y él dijo: “Ciertamente hay que ser pacientes en el primer golpe”, o dijo: “ En el primer golpe”.

Un hadiz como este ha sido transmitido por la misma cadena de transmisores pero con estas palabras: “El Profeta (BP) pasó por una mujer que estaba (sentada) en una tumba.


SAHIH MUSLIM Vol. II, número VII

Del Imam Abi Al Husayn Muslim bin Al-Hayyay Al-Qushayri Al-Nisaburi

EL MUERTO ES CASTIGADO POR LOS LLANTOS DE SU FAMILIA


Abdullah ibn ‘Umar relató que Hafsah lloró por ‘Umar (cuando estaba por morir), entonces él le dijo: 
“¡Silencio hija mía! Acaso no sabes que el Mensajero de Allah (BP) dijo: ‘Ciertamente el muerto es castigado cuando su familia llora por él.”.

‘Umar relató que el Profeta (BP) dijo:
 “El muerto es castigado en su tumba por las lamentaciones sobre ella”.

El mismo hadiz ha sido narrado bajo la autoridad de ‘Umar a través de otra cadena de transmisores.

Ibn ‘Umar relató: 
“Cuando ‘Umar fue herido se desmayó y entonces hubo lamentaciones sobre él, al volver a la consciencia dijo: ‘¿No sabéis que el Mensajero de Allah (BP) dijo: Ciertamente el muerto es castigado por el llanto del vivo?’”.

Abu Burda relató bajo la autoridad de su padre que: 
“Cuando ‘Umar fue herido Suhayb dijo (lamentándose): ‘¡hermano! Entonces ‘Umar le dijo: ¡Suhayb! ¿No sabes que el Mensajero de Allah (BP) dijo: Ciertamente el muerto es castigado por el llanto del vivo?’”.

Abu Musa relató: 
“Cuando ‘Umar fue herido Suhayb vino a verlo desde su casa y fue con ‘Umar, se puso a su lado y comenzó a llorar, entonces ‘Umar le dijo: ‘¿Por qué lloras? ¿Lloras por mí?’. Dijo: ‘¡Por Allah! Es por ti que lloro, ¡Emir de los Creyentes!’. Dijo: ‘¡Por Allah! Tu sabes que el Mensajero de Allah (BP) ha dicho: Aquel que es lamentado es castigado. Le mencioné esto a Musa ibn Talha y me dijo: ‘A’ishah dijo que esto era para los judíos’”.

Anas relató que cuando ‘Umar ibn Al-Jattab fue herido Hafsah se lamentó por él, entonces él dijo: 
“¡Hafsah! ¿No has escuchado al Mensajero de Allah (BP) decir: ‘El que es lamentado será castigado?’. Suhayb también se lamentó por él, y ‘Umar le dijo: ‘¡Suhayb! ¿No sabías que: Ciertamente el que es lamentado será castigado?’”.

Abdullah ibn Abu Mulaika relató: 
“Estaba sentado al lado de Ibn ‘Umar esperando el funeral de Umm Aban, la hija de ‘Uzman, y estaba también ‘Amr ibn ‘Uzman, entonces llegó Ibn ‘Abbas conducido por un guía y yo pensé que él estaba informando del lugar de Ibn ‘Umar, entonces vino hasta sentarse a mi lado, y yo estaba entre ellos dos (Ibn ‘Abbas e Ibn ‘Umar) cuando llegó un sonido (de lamentaciones) de la casa, entonces Ibn ‘Umar dijo: ‘(mientras le indicaba a ‘Amr que se pare y las detenga) Escuché al Mensajero de Allah (BP) decir: El muerto es castigado por el llanto de su familia’. Y así Abdullah generalizó (lo que había sido dicho para una ocasión particular) Ibn ‘Abbas dijo: ‘Estábamos con el Emir de los Creyentes ‘Umar ibn Al-Jattab entonces llegamos a Al-Baidá y había un hombre bajo la sombra de un árbol, y me dijo: Ve y dime quien es esa persona, fui y él era Suhayb, volví con él y le dije: Ordénale que venga a vernos, dije: Está con su familia, dijo: Aunque esté con su familia. Entonces, fue y le dijo (que viera al Emir de los Creyentes). Cuando volvimos (a Medina) no pasó mucho tiempo que el Emir de los Creyentes fue herido, entonces vino Suhayb y dijo: ¡compañero, oh hermano! Y ‘Umar le dijo: No sabes o no has escuchado que el Mensajero de Allah (BP) dijo: Ciertamente el muerto es castigado por algunas lamentaciones de su familia. En cuanto a Abdullah (Ibn ‘Umar), él lo generalizó (a toda ocasión), y ‘Umar, en cambio, lo aplicó a algunas ocasiones. Entonces me levanté y fui a lo de ‘A’ishah y le conté lo que había dicho Ibn ‘Umar y ella dijo: No, ¡por Allah! El Mensajero de Allah (BP) nunca dijo que: El muerto es castigado por el llanto de su familia, sino que él dijo: Ciertamente Allah aumenta el castigo del incrédulo con el llanto de su gente y ciertamente Allah es el que hace reír y hace llorar y nadie cargará con la carga ajena’. Ibn Abu Mulaika relató que Al-Qasim ibn Muhammad dijo que cuando las palabras de ‘Umar e ‘Ibn ‘Umar le fueron transmitidas a ‘A’ishah, ella dijo: ‘Ciertamente vosotros me habéis narrado de quienes no son mentirosos ni sospechosos de mentir pero si de (algunas veces) escuchar erróneamente’”.
Abdullah ibn Abu Mulaika relató: 
“La hija de ‘Uzman ibn ‘Affan murió en Makka, y fuimos a presenciar sus funerales. Estaban presentes Ibn ‘Umar e Ibn ‘Abbas y yo estaba sentado entre ellos dos, primero me senté al lado de uno de ellos y luego llegó el otro y se sentó a mi lado. Abdullah ibn ‘Umar le dijo a ‘Amr ibn ‘Uzman que estaba sentado frente a él: ‘¿Por qué no prohibes los llantos?, ya que el Mensajero de Allah (BP) dijo: Ciertamente el muerto es castigado cuando su familia se lamenta por él’. Ibn ‘Abbas dijo: ‘ ‘Umar solía decir algo por el estilo’. Luego narró: ‘Veníamos de Makka con ‘Umar hasta llegar a Al-Baidá cuando vimos un grupo de jinetes bajo la sombra de un árbol, y (‘Umar) me dijo: Ve a ver quienes son esos jinetes. Fui. Observé y Suhayb estaba entre ellos, lo informé de esto y me dijo: Dile que observé y Suhayb estaba entre ellos, lo informé de esto y me dijo: Dile que venga. Entonces volví con Suhayb y le dije: Ve y reúnete con el Emir de los Creyentes. (Luego) cuando ‘Umar fue herido llegó Suhayb llorando y diciendo: ¡hermano, oh compañero! Entonces ‘Umar le dijo: ¡Suhayb! ¿Lloras por mi? Y el Mensajero de Allah dijo: Ciertamente el muerto es castigado por algunas lamentaciones de su familia por él. Ibn ‘Abbas dijo: Cuando ‘Umar murió le mencioné esto a ‘A’shah y ella dijo: Que Allah tenga misericordia de ‘Umar, ¡por Allah! El Mensajero de Allah (BP) nunca dijo: Ciertamente Allah castiga al creyente por el llanto de alguien, sino que dijo: Ciertamente Allah aumenta el castigo del incrédulo con las lamentaciones de su gente por él. El Corán es suficiente para vosotros: Nadie cargará con la carga ajena. (6:164)’. E Ibn ‘Abbas dijo: ‘Y Allah es El que te hace reír y El que te hace llorar’. Ibn Abu Mulaika dijo: ‘Por Allah, Ibn ‘Umar no dijo nada’”.
‘Amr relató bajo la autoridad de Ibn Abu Mulaika: 
“Estábamos en el funeral de Umm Aban, la hija de ‘Uzman”, y el resto del hadiz es el mismo pero él no lo narra bajo la autoridad de ‘Umar del Profeta (BP) como si lo narraron Ayyub e Ibn Yarayy, y el hadiz de estos dos es más completo que el de ‘Amr.
Abdullah ibn ‘Umar relató que el Mensajero de Allah (BP) dijo: 
“Ciertamente el muerto es castigado por el lamento del vivo”.

Hisham ibn ‘Urwah narró bajo la autoridad de su padre que le mencionaron a ‘A’ishah el dicho de Ibn ‘Umar: 
“El muerto es castigado por el llanto de su familia por él. 

Entonces ella dijo: 
‘Que Allah tenga misericordia de Abu ‘Abdu Rahman (el kunia de Ibn ‘Umar), escuchó algo pero no lo retuvo (bien) (lo que pasó fue que) pasó frente al Mensajero de Allah (BP) el funeral de un judío y (su gente) lloraba por él entonces dijo: Vosotros lloráis y él está siendo castigado’”.

Hisham ibn ‘Urwah relató bajo la autoridad de su padre que le fue mencionado a ‘A’ishah que Ibn ‘Umar había narrado que el Profeta (BP) había dicho: 
“Ciertamente el muerto es castigado en su tumba por el llanto de su familia por él”. Entonces ella dijo: “Entendió mal, lo que el Mensajero de Allah (BP) dijo fue: ‘Ciertamente es castigado por sus errores y sus pecados, y ahora su familia llora’, esto es como cuando dijo que el Mensajero de Allah (BP) se detuvo ante el foso donde estaban los cuerpos de los politeístas muertos en la batalla de Badr y dijo: ‘Ciertamente ellos escuchan lo que les digo’, y realmente Ibn ‘Umar había entendido mal porque lo que el Profeta (BP) dijo fue: ‘Ciertamente ellos saben que lo que yo les decía era verdad’”. Luego ella recitó: “Tu no puedes hacer que los muertos oigan(27:80), y: Tu no puedes hacer que quienes están en las sepulturas oigan (35:22), y no les puedes informar cuando hayan tomado sus asientos en Fuego”.

Este hadiz ha sido transmitido por Ibn ‘Urwah con la misma cadena de transmisores. El hadiz narrado por Abu Usama es más completo.

Amra, la hija de ‘Abdu Rahman, narró que escuchó de ‘A’ishah y le fue mencionado a ella que Abdullah ibn ‘Umar dijo: 
“Ciertamente el muerto es castigado por el llanto del vivo”. 
Entonces ‘A’ishah dijo: 
“Que Allah perdone a Abu ‘Abdu Rahman (Ibn ‘Umar), él no mintió pero se olvidó o se equivocó, ya que el Mensajero de Allah (BP) pasó cerca de una judía que estaba siendo llorada, entonces dijo: ‘Ellos lloran por ella y ella está siendo castigada en su tumba’”.

‘Alí ibn Rabi’ah relató: 
“El primero del que se lamentaron en Kufa fue Karata ibn Ka’b, entonces Al-Mughira ibn Shu’bah dijo: ‘Escuché al Mensajero de Allah (BP) decir: Aquel del que se lamentan (al morir) será castigado por lo que se lamentaron por él en el Día del Juicio’”.

Un hadiz también como este ha sido narrado por Al Mugirah ibn Shu’bah del Mensajero de Allah (BP).

Este hadiz también ha sido narrado del Mensajero de Allah (BP) a través de otra cadena de transmisores.

Abu Malik Al-Ash’ari relató que el Profeta (BP) dijo: 
“Mi comunidad tiene cuatro características de la época pre-islámica que no abandona: el orgullo por la posición, el denigrar los antepasados (de los otros), la búsqueda de lluvia por las estrellas y las lamentaciones (por los muertos)”, y dijo: “Si la que se lamenta no se arrepienta antes de morir resucitará en el Día del Juicio usando ropa de alquitrán y una camisa de sarna”.

‘A’ishah relató: “Cuando le dijeron al Mensajero de Allah (BP) que habían matado a Ibn Hariza, a Ya’far ibn Abu Talib y a Abdullah ibn Rawaha, el Mensajero de Allah (BP) se sentó mostrando signos de tristeza y yo lo miraba por la rendija de la puerta, y vino un hombre y dijo: 
‘¡Mensajero de Allah! ¡Las esposas de Ya’far!’, y luego mencionó sus (excesivas) lamentaciones. Entonces, (el Profeta) le ordenó que fuese (a ellas) y se lo prohibiese. El hombre fue y volvió diciendo que no le obedecieron. El Profeta (BP) repitió la orden de ir y prohibirles. Al tiempo, el hombre regresó diciendo: ¡Por Allah! ¡Nos han sobrepasado Mensajero de Allah! ‘A’ishah pensó que el Mensajero  de Allah (BP) le había dicho (al hombre): ‘¡Ve y lánzales tierra en sus bocas!’ Entonces, ‘A’ishah recriminó al hombre con las siguientes palabras: ‘¡Que Allah te humille! No hiciste lo que el Mensajero de Allah te ordenó ni dejaste de molestarlo’”.

Este hadiz ha sido transmitido por Yahia ibn Sa’id con la misma cadena de transmisores como el transmitido por Abdul Aziz que cambia estas palabras: 
“No dejaste de incomodar al Mensajero de Allah (BP).”

Umm Atíia relató: “Además del juramento de obediencia el Mensajero de Allah (BP) nos tomó una promesa: que no nos lamentaríamos (exageradamente por los muertos). Pero sólo cinco de nosotras cumplimos con esta promesa: Umm Sulaim, Al-Ala, la hija de Abu Sabra esposa de Muádh o la hija de Abu Sabra y la esposa de Mu’adh”.

Umm Atíia relató: “Junto con el juramento de obediencia al Mensajero de Allah (BP) le prometimos no lamentarnos exageradamente por los muertos y sólo cinco de nosotras cumplimos, entre ellas Umm Sulaim”.

Umm Atíia relató: 
“Cuando fue revelada esta aleya: ‘Cuando vengan a ti las creyentes para jurarte fidelidad en los términos de no asociar nada a Allah... y no desobedecerte en nada de lo reconocido como bueno...’. (60:12) 
Ella dijo: 
‘En esto estaban (incluidas) las lamentaciones’. Entonces dije: ‘¡Mensajero de Allah! Exceptúa a la tribu de fulano, ya que ellos me ayudaron en los tiempos preislámicos y sin duda yo los tendré que ayudar a ellos (en sus lamentaciones)’. Entonces el Mensajero de Allah (BP) dijo: ‘Excepto la tribu de fulanos’”.  


SAHIH MUSLIM Vol. II, número VIII
Del Imam Abi Al Husayn Muslim bin Al-Hayyay Al-Qushayri Al-Nisaburi

LA PROHIBICIÓN PARA LAS MUJERES DE SEGUIR LAS PROCESIONES FÚNEBRES


Umm Atíia relató: 

“Se nos prohibió seguir las procesiones fúnebres, pero no fue una prohibición absoluta”.
 Umm Atíia relató: 

“Se nos pidió dejar las procesiones fúnebres, pero no fue una prohibición absoluta”.


SAHIH MUSLIM Vol. II, número IX
Del Imam Abi Al Husayn Muslim bin Al-Hayyay Al-Qushayri Al-Nisaburi

EL LAVADO DEL CUERPO DEL MUERTO


Umm Atíia relató: “El Profeta (BP) vino a nosotras mientras lavábamos el cuerpo de nuestra hija y nos dijo: 
‘Lavadla tres veces o cinco o más veces si os parece necesario, con agua y hojas del árbol del loto, y en el último (lavado) ponédle alcanfor o un poco de alcanfor, y cuando terminéis llamadme’. Cuando terminamos lo llamamos y él nos dio una ropa suya y nos dijo: ‘Ponedla junto a ella’”.

Umm Atíia relató: 
“Trenzamos su pelo con tres trenzas”.

Umm Atíia relató: Murió una de las hijas del Profeta (BP). En el hadiz transmitido por Ibn Ulaiia. Vino a nosotras el Mensajero de Allah (BP) y estábamos lavando a su hija. Y en el transmitido por Malik dice: Entró con nosotras el Mensajero de Allah (BP) cuando murió su hija. El resto del hadiz es como el narrado por Yazid ibn Zurai’ de Muhammad de Umm Atíia.

Un hadiz como este ha sido transmitido por Hafsah bajo la autoridad de Umm Atíia con la excepción de que dice: 
‘Tres, cinco o siete o más veces si os parece necesario’. Y dice Hafsah bajo la autoridad de Umm Atíia: “Trenzamos su pelo con tres trenzas”.

Umm Atíia relató: 
“La lavamos un número impar de veces, tres, cinco o siete”. Y dijo: “Trenzamos su pelo con tres trenzas”.

Umm Atíia relató: “Cuando murió Zaynab, la hija del Mensajero de Allah (BP). Él nos dijo: 
‘Lavadla un número impar de veces: tres o cinco, y la quinta vez, ponedle alcanfor o algo similar, y cuando la hayáis lavado informadme’. Lo informamos y entonces nos dio una ropa suya y nos dijo: ‘Ponedla junto a su cuerpo’”.

Umm Atíia relató: “El Mensajero de Allah (BP) vino a nosotras mientras lavábamos a una de sus hijas y dijo: 

“Lavadla un número impar de veces, cinco o más”. 

El resto del Hadiz es el mismo. Y (también) dice: 
“Trenzamos su pelo con tres trenzas, dos a los costados de su cabeza y una en su frente”.

Umm Atíia relató que cuando el Mensajero de Allah (BP) le ordenó que lavase a su hija le dijo: 
“Comienza por el lado derecho y con las partes que son lavadas en la ablución”.

Umm Atíia relató que el Mensajero de Allah (BP) les dijo en el lavado de su hija: 

“Comienza por el lado derecho y con las partes que son lavadas en la ablución”.


SAHIH MUSLIM Vol. II, número X

Del Imam Abi Al Husayn Muslim bin Al-Hayyay Al-Qushayri Al-Nisaburi


EL AMORTAJAMIENTO DEL MUERTO


Jabbab ibn Al-Aratt relató: “Emigramos por Allah con el Mensajero de Allah (BP) tratando de complacer solo a Allah, por eso nuestra recompensa estaba con Allah. Y entre nosotros había quienes pasaban su vida (en tal estado de piedad y austeridad) sin consumir esa recompensa. Entre ellos estaba Mus’ab ibn Umair quien fue muerto en la Batalla de Uhud y no se encontró para amortajarlo sino una túnica de lana con la que si le cubríamos la cabeza sus pies quedaban descubiertos y si le cubríamos sus pies era su cabeza la que quedaba descubierta, entonces el Mensajero de Allah (BP) dijo: 
‘Cubridle con ella la cabeza y cubridle sus pies con hierba’, y entre nosotros hay uno para quien la fruta esta madura y él la está disfrutando”.

Un hadiz como este ha sido transmitido por ‘Uyaynah bajo la autoridad de Al-A’mash con la misma cadena de transmisores.

‘A’ishah relató: 
“Amortajamos al Mensajero de Allah (BP) con tres telas blancas de algodón yemenita de Sahul sin camisa ni turbante, en cuanto al hula había dudas respecto a que había sido comprado para amortajarlo con él paro luego se abandonó y se lo amortajó con las tres telas blancas de algodón yemenita de Sahul. Entonces Abdullah ibn Abu Bakr lo obtuvo y dijo: ‘Lo guardaré para que se me amortajé con él, pero luego dijo: Si Allah, exaltado y majestuoso, hubiera deseado esto para Su profeta lo hubiera amortajado con él.’ Entonces lo vendió y dio lo obtenido como caridad.”

‘A’ishah relató: 
“El Mensajero de Allah (BP) fue cubierto con un hula yemenita que pertenecía a Abdullah ibn Abu Bakr, luego le fue cambiado y se le amortajó con tres telas de algodón yemenita de Sahul que no eran ni una camisa ni un turbante. Entonces Abdullah tomó el hula y dijo: ‘Seré amortajado con él, pero luego dijo: ¿El Mensajero de Allah (BP) no fue amortajado con él y yo lo seré?’ Entonces lo dio en caridad.”
Este hadiz ha sido narrado bajo la autoridad de Hisham con la misma cadena de transmisores, pero en el hadiz narrado por él no se menciona la historia de Abdullah ibn Abu Bakr.

Abu Salamah relató: 
“Le pregunte a ‘A’ishah, la esposa del Profeta (BP): ¿Con cuantas telas fue amortajado el Profeta (BP)? Ella contestó: ‘Con tres telas de Sahul.’”

SAHIH MUSLIM Vol. II, número XI


Del Imam Abi Al Husayn Muslim bin Al-Hayyay Al-Qushayri Al-Nisaburi

CUBRIR EL CUERPO DEL MUERTO CON UNA TELA



‘A’ishah, LA Madre de los Creyentes, relató: 

“Cuando murió el Mensajero de Allah (BP) fue cubierto con una tela yemenita.”

Este hadiz fue relatado por Al-Zuhri con la misma cadena de transmisores.”


SAHIH MUSLIM Vol. II, número XII


Del Imam Abi Al Husayn Muslim bin Al-Hayyay Al-Qushayri Al-Nisaburi

CUBRIR COMPLETAMENTE AL MUERTO CON UNA MORTAJA APROPIADA



Yabir ibn Abdullah relató que un día el Profeta (BP) durante uno de sus sermones mencionó a un hombre de sus Compañeros que al morir había sido amortajado con una mortaja que no era suficientemente larga y que fue enterrado durante la noche, y recomendó que no se lo entierre durante la noche para que se pueda rezar por él, a menos que sea absolutamente necesario, y dijo el Profeta (BP): 
‘Cuando amortajéis a uno de vuestros hermanos amortajadlo bien.’”

 SAHIH MUSLIM Vol. II, número XII


Del Imam Abi Al Husayn Muslim bin Al-Hayyay Al-Qushayri Al-Nisaburi